Buenas prácticas de laboratorio

Son mencionadas muy frecuentemente, pero pocos conocen su origen y propósito.

Las buenas prácticas de laboratorio son principios básicos y prácticas generales de higiene que establecen organismos como la Organización de Desarrollo y Cooperación Económica (Organization for Economic Cooperation and Development – OECD) o la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration – FDA) para garantizar que los bienes son seguros, saludables e inocuos y para garantizar la integridad de los datos producidos.

Además de buscar la seguridad del consumidor, también buscan mitigar riesgos al prevenir accidentes o consecuencias debidas al contacto directo o indirecto del personal de laboratorio.

Tras una serie de discrepancias encontradas por agencias reguladoras durante la década de los 70’s, decidieron recabar información siguiendo un conjunto de reglas establecidas para los laboratorios involucrados.

Se desarrolló una metodología de trabajo conformada por informes y reportes de laboratorio. Así inició el combate contra la falta de documentación de protocolos de seguridad y metodologías de control de calidad, alcanzando niveles de estandarización que se replicarían en el resto de las empresas.

Las buenas prácticas de laboratorio deben abarcar todos los niveles de un proceso de producción. El departamento de control de calidad debe establecer un Plan de Aseguramiento de Calidad que se cumplirá a lo largo de todo el proceso. Por medio de un sistema de actividades se puede asegurar que el plan de calidad se cumple.

Algunos de los principales fundamentos que abarcan estas buenas prácticas de laboratorio son:

 Facilidades adecuadas. Para que el trabajo pueda ser ejecutado de forma segura y apropiada, con suficiente espacio en instalaciones, incluyendo laboratorio.

  1. Personal cualificado. Contar con personal que sea capaz de entregar trabajo de calidad.
  2. Equipamientos mantenidos y calibrados. Dar mantenimiento y calibración a los equipos, contando con los registros de cuándo se llevó a cabo.
  3. Procedimientos estándares de operación. Disponer de manuales con procedimientos operacionales para que el personal los siga como base.

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