Ciclo de producción: Control de Calidad

Este es el séptimo artículo dentro de una serie titulada “Ciclo de producción”. Para leer la sexta entrada “Producción”, haga clic aquí.

El Control de Calidad es un aspecto fundamental del ciclo de producción y es que hay múltiples organismos reguladores, desde la FDA hasta ministerios locales, que obligan a las empresas manufactureras a cumplir con ciertos estándares para poder comercializar sus productos. Además, los consumidores finales y otras organizaciones (cuando se trata de un negocio B2B) se unen a la exigencia de que los productores cumplan cabalmente con los estándares de calidad.

A pesar de la sensibilidad de llevar un estricto control de los certificados de análisis, muchas empresas siguen utilizando formatos impresos para contabilizar sus pruebas y buscar los cumplimientos normativos.

Son al menos tres momentos en los que se realizan pruebas de calidad:

Recepción de materia prima: se puede tener una relación milenaria con un proveedor, el cual siempre entregue en tiempo y forma; sin embargo, las productoras deben ejecutar planes de inspección a los fletes, tarimas y ejecutar planes de muestreo a los insumos recién ingresados.

  • Producto intermedio: en más de una ocasión, es necesario realizar pruebas de calidad a los productos semielaborados. Estas pruebas pueden ser: sensoriales (en las que simplemente se acepta o rechaza la prueba) o de límites (en las que se establece un nivel mínimo y uno máximo de aceptación). Dependiendo de lo que se esté produciendo, es posible que se mida el color, el peso, la densidad, el calibre, etcétera.
  • Producto final: y el producto final puede ser probado en distintos momentos: cuando se finaliza la producción, después de determinado tiempo de estar en almacén y cuando se entrega al cliente final/centro de distribución.

 Hay certificados de calidad que pueden ser realizados de manera interna y otros que, al ser requeridos por las normativas, deben acompañar a los lotes de producción. En cualquier caso, si se depende de certificados físicos, se corre el riesgo de que estos se pierdan, traspapelen o simplemente ocupen mucho espacio en los estantes.